La mejora de la convivència exige el esfuerzo coordinado de múltiples protagonistas que desarrollan su actividad en un entorno inestable, en continua ebulición. En la puesta em marcha de acciones de mejora debe tenerse en cuenta la organización del centro escolar. No únicamente como contexto donde se lleva a cabo la acción educativa (entorno, recursos, estructura, características físicas, hábitos organizativos...) sino como comunidad interesada en la formación integral de las personas que concibe la convivencia como un elemento clave en la construcción de la ciudadanía y, también, para el funcionamiento normalizado de los centros educativos.